martes 23 de junio de 2009

Perplejidad y contemplación

Debo reconocerlo. Conforme avanzo en la vida, me sumo más y más en la contemplación. Y tiendo a mirar todo y a todos con extrañeza, perplejo.

Observo cómo muchísimas personas se centran en millones de cosas (millones de temas) que a mí podrían entretenerme (y de hecho lo hacen) pero que considero, con perplejidad, perfectamente obviables (¿triviales?) en la mayoría de ocasiones.

(Yo mismo también, a veces, en las actividades cotidianas me pierdo en arrabales iluminados por fuegos de artificio. Y siempre, después, al concluir la fiesta de luces y quedar sólo el humo vagando en el silencio hosco, el corazón, sin tiempo, va pensando: "dios mío, dios mío".)

Sin embargo, leo (por ejemplo) un poema de algún poeta japonés de hace algunos siglos, influido por el Zen, y aquí veo esencia, leo y siento palabras que apuntan hacia una contemplación de la que todo depende. Esto me interesa. Aquí no hay sólo humo. Aquí hay una fiesta distinta, más honda y satisfactoria, sin chisporroteos brevívimos. Aquí algo serio se asienta en el alma, ofreciendo una alegría que no se agota en sí misma sino que va creciendo. Aquí hay verdad. Como hay verdad en la suprema inteligencia y en la suprema humildad, y en la compasión.

Perplejo ante el ruido del mundo. Sí, ya lo sé. Mi esperanza se sitúa fuera de los países tristes. Por eso es esperanza; es lo que me permite vivir, lo que me ayuda a vivir.

Juan Bielsa

martes 9 de junio de 2009

Elecciones europeas: ha ganado la abstención (desgraciadamente)

Mapa de la Unión Europea

Y bien, ya se han celebrado las elecciones europeas. Y como siempre tras unas elecciones, los partidarios de los diferentes partidos intentan "leer" los resultados de la forma más favorable a sus intereses, desde el lado más positivo posible. En ocasiones, prácticamente todos los partidos reconocen haber ganado... en algún aspecto.

Sin embargo, para cualquier observador imparcial, una cosa queda meridianamente clara. Sin restar un ápice de legitimidad a los resultados, cabe decir que en estas últimas elecciones europeas ha ganado... la abstención. Que en este tipo de elecciones la abstención sea la "norma" no quita gravedad al hecho, más bien eterniza el desastre.

En numerosas ocasiones se suele recurrir a pensar, por parte de políticos y analistas, que la gente tiende a ignorar las importantes decisiones que se toman en Europa, que no es consciente de que muchos temas claves que nos afectan se regulan desde las instituciones europeas...

Yo creo que no es ese el tema. En general la población sí conoce que estamos en una Unión Europea con un peso político considerable.

Pero... ¿qué Europa se desea construir, qué Europa se está construyendo? ¿Es una Europa ilusionante? ¿Es una Europa que apoya a los más débiles también? ¿Es una Europa que apuesta por un liderazgo mundial en ecologismo, en derechos humanos, en creatividad? ¿Es una Europa de la dignidad de los trabajadores? ¿Es una Europa campeona de las libertades? ¿Es una Europa de la cultura, de la poesía, de la belleza, de la reflexión? ¿Es una Europa donde las lenguas y culturas minorizadas son salvaguardadas, o bien van liquidándose día a día? ¿Es una Europa plena de paisajes bellos, o bien de monstruosas aberraciones? ¿Es una Europa que se preocupa por el futuro de las próximas generaciones, una Europa con cabeza, razonable, que considera cada recurso con mimo y aprecio?

O quizá construimos una Europa fría... Una Europa sin ilusión. Donde la ilusión puede tenerla la gente adinerada, los afortunados, aquellos a los que el dios capital acaricia, aquellos que tienen la suerte de ganar cada mes _como los ilustres eurodiputados_ unos salarios de verdadero escándalo, escarnio gigantesco para las clases populares. Una Europa donde no son prioridades ni la cultura o el arte, ni el respeto hacia tierras y paisajes, ni el respeto hacia los todos los seres vivos, ni el respeto hacia los recursos naturales. Una Europa donde las lenguas y culturas pequeñas no tienen espacio. Una Europa que no se erige en guía de libertad y derechos humanos para el mundo (muy dada a la genuflexión ante grandiosos intereses económicos para garantizar sus "intereses").

Estamos construyendo una Europa que no ilusiona, una Europa que ni tan siquiera empuja a las personas a ejercer ese aparentemente mínimo y maravilloso derecho: el voto.

¿Dónde está la ilusión de los fundadores de la Europa moderna? ¿Qué es lo que está creciendo sobre los campos antaño ensangrentados de Europa? El camino a recorrer podría ser esperanzador. Pero no abunda la necesaria ilusión, que es luz que levanta hermosos horizontes, que es fuerza para el alma, que es deseo fuerte de trabajar por algo noble.

Ha ganado, ha vencido la abstención. Y hemos perdido todos. Europa ha perdido. ¿Dónde va Europa, hacia qué yermos grises por los senderos de aquéllos que la guían?

Juan Bielsa

viernes 8 de mayo de 2009

Crisis económica y endeudamiento

Dinero

Es una obviedad: nos encontramos inmersos, económicamente, en una crisis de gran calado.

A mi juicio, una vez que la situación económica mejore, y para ello todavía quedan por atravesar muchos desiertos, el comportamiento de muchas personas habrá cambiado. Comportamiento en relación al dinero, al gasto, al ahorro, a la deuda...

Las cifras de paro, endeudamiento... son escalofriantes. Y lo que esas cifras (esos fríos números) esconden es meridianamente claro para cualquier persona sensible: esas abultadas cifras indican el "abultado" sufrimiento de muchísima gente: infinidad de penurias, estrecheces, situaciones límite, grandes problemas para poder vivir con una mínima dignidad material y moral. Todos conocemos muchos casos donde esas cifras dejan de serlo para pasar a ser cifras-dolor, cifras-necesidad.

Sí, después de esta crisis muchas personas habrán cambiado, sin duda. Habrán cambiado para siempre incluso si su situación mejora.

A raíz de la gran crisis norteamericana del año 29 del siglo pasado, sobre todo en los primeros años de la misma, el endeudamiento de las familias era aterrador. A causa de ese endeudamiento, unido a las altísimas cifras de paro, muchas personas perdieron casas y bienes, lo perdieron todo, incluso su propia autoestima. Esas personas, en gran parte, quedaron traumatizadas de por vida. Habían confiado en el crédito para mejorar sus vidas, y ese mismo crédito las había destruido. Bastantes de esas personas, absolutamente conmocionadas ante lo que el endeudamiento había supuesto para su economía, tomaron una decisión que hoy es bien conocida: decidieron no pedir ni aceptar jamás crédito alguno a lo largo de sus vidas.

Está muy claro: es obvio que nuestro sistema económico, que produce bienes y oferta servicios de forma desmesurada, loca, necesita del consumo igualmente desmesurado y sin fin, del endeudamiento constante de las familias, para garantizar su viabilidad y su existencia, el crecimiento de las cuentas de resultados y generar empleos precarios. Y en efecto, las familias "cumplen": se endeudan y se embarcan en la "aventura" del consumo. Pero cuando este sistema conoce problemas graves, inherentes a su misma lógica absurda, entonces nadie acude en apoyo de las personas y familias que tienen problemas de liquidez, son abandonadas a su suerte con sus deudas; para ellas no habrá nuevas oportunidades ni generosas ayudas. Perderán sus casas, sus bienes, su tiempo y su salud, pero nadie tendrá nunca la más mínima compasión con ellas. Son las víctimas de un sistema que hace aguas por todas partes: cayeron en las trampas de un mecanismo implacable y diabólico.

Existe una contradicción entre lo que es bueno para las personas de forma individual y lo que es bueno para la buena marcha de la economía en general. Lo que es bueno para personas y familias es el ahorro y en lo posible no endeudarse jamás. Sin embargo, "nuestro" sistema económico necesita para sobrevivir de un consumo gigantesco y de endeudamientos masivos; lo necesita para ir tambaleándose una temporada más, para crear sus empleos precarios y sin sentido, para crear una riqueza muchas veces ilusoria y fugaz.

Las personas que quedan traumatizadas ante una hipoteca que no pueden pagar o ante deudas a las que difícilmente pueden hacer frente, adquieren una sabia perspectiva sobre nuestro sistema económico que al final les hace ver el crédito y el endeudamiento, no como amigos que constituyen soluciones o apoyos, no como una necesidad ineludible, sino como una amenaza horrible, como un monstruo espantoso que puede arruinar su salud y sus vidas, como una trampa que hay que reconocer y evitar cueste lo que cueste. Han conocido los horrores del crédito, de un endeudamiento que es sinónimo de esclavitud.

Juan Bielsa

miércoles 4 de marzo de 2009

El hada encarnada, pintura de Juan Bielsa

El hada encarnada, pintura de Juan Bielsa

El hada encarnada
Óleo sobre tabla, 60.5 x 76 cm
© Juan Bielsa

Disponible para la venta
Se pueden hacer ofertas - info@juanbielsa.com

Make an offer

En mi arte la feminidad, en sentido amplio, es muy importante. Yo hablo como hombre, pero creo que los valores que generalmente asociamos a la femineidad son los que necesitamos en nuestro tiempo. Con el paso de los años, mi visión de la realidad ha derivado hacia posiciones más "femeninas". Sería difícil explicarlo con total claridad, pero puedo decir simplemente que cada vez me apasiona más observar las cosas con una mirada que yo considero que corresponde a lo femenino, a mi parte femenina. Aunque yo sea hombre.

Sí, creo que mi amor por lo contemplativo tiene aspectos femeninos. Y mis creaciones artísticas reflejan esa realidad. Comprendo un determinado mundo femenino y me es cada vez más difícil entender determinados mundos y "modelos" masculinos. Por otra parte, mi "mundo femenino" seguramente tampoco sería entendido por bastantes mujeres, y muy posiblemente sería asimilable a un mundo idealizado. ¡Qué podría hacer! Ese es el mundo que amo. Cada persona tiene sus orígenes e influencias, en muchos casos también literarias y filosóficas. En mi caso la influencia del mundo provenzal y los trovadores es importante. En la antigua Provenza, las mujeres ocupaban socialmente un lugar preeminente, y en aquel tiempo se desarrolló una idea de la femineidad que todavía ejerce su hechizo e influencia sobre nosotros. No se trata aquí de amor romántico, sino de una plena valoración de lo femenino.

En mi arte pueden encontrarse algunas claves y constantes, entre ellas la contemplación y la femineidad. En mis trabajos, estos dos aspectos se funden en ocasiones en uno sólo. Para mí, sin ningún género de dudas, la contemplación constituye la suprema felicidad. Pero esta contemplación necesita el frescor de la femineidad, necesita vida y amor, necesita una belleza interior y también la belleza de los sueños. Una mujer es bella simplemente cuando cuida y valora su femineidad. Y creo que un hombre es bello cuando contempla lo femenino con respeto y admiración.

El arte es muchas cosas a la vez: materia jugando, mística, filosofía, ritmo, poesía, meditación... Yo pinto hadas, esfinges, pinto una idealizada belleza que pueda transmitir un amor contemplativo, felicidad, un paraíso amable. Precisamente, para mí, un auténtico paraíso se conformaría de contemplación y amor, y la mujer tiene mucho que decir sobre estas dos cosas. Creo que mi arte es femenino, en todo caso se conforma a lo que yo puedo considerar femenino; es muy posible que otras muchas personas no estén de acuerdo con mis consideraciones al respecto, lo cual me parece perfecto.

Sin duda alguna, este mundo nuestro, en los complicados momentos actuales, necesita el pleno desarrollo del potencial de la mujer, necesita femineidad, visiones femeninas de un futuro mejor. El futuro, sin duda, es femenino: compasión, contemplación, amplia comprensión, amor.

Juan Bielsa

viernes 16 de enero de 2009

Cómo vender arte en Internet

Diseño de Gino Orlandi

Diseño de Gino Orlandi
© Gino Orlandi - Color Overload

En mi ya larga experiencia en Internet, he tenido la posibilidad de contemplar la obra pictórica de un buen número de artistas que exponen sus obras en la red. ¡Qué maravilloso sería para cualquier persona poseer una de sus creaciones!

Pero, desgraciadamente, en numerosas ocasiones estos fantásticos artistas no encuentran la forma apropiada de vender convenientemente sus trabajos, a pesar de su indudable calidad y originalidad. Vender arte online no es nada fácil, es incluso bastante más difícil que hacerlo offline.

Algo falla. Algún ingrediente básico falta para solucionar este sinsentido.

Nosotros, artistas plásticos, necesitamos contar con la suficiente confianza en nosotros mismos para producir Arte (así, con mayúsculas). En la mayoría de casos, afortunadamente, tenemos esa confianza (yo incluido). Creemos en nuestra capacidad y habilidad para dar a luz magníficas creaciones. Pero, qué ocurre si nos preguntamos: ¿Me considero un buen vendedor de mi arte? ¿Conocemos el mercado donde pretendemos venderlo? ¿Tenemos el conocimiento específico necesario para construir una marca de éxito en Internet como plataforma para vender nuestros trabajos? En estos casos cabe admitir que la mayoría de artistas no cuentan con esa misma confianza en ellos mismos. Yo admito lo mismo: me considero realmente un muy buen artista (en caso contrario no pintaría), pero efectivamente no puedo afirmar que haya sido un gran vendedor de mi arte hasta la fecha.

GINO ORLANDI

Como en cualquier ámbito, en el mundo del arte existen también expertos que conocen a fondo el arte de vender. Cuentan con los conocimientos y experiencia de los que por lo general nosotros, los artistas, carecemos. Ciertamente, podemos aprender mucho de ellos

Gino Orlandi es un experto en vender arte en Internet. Uno de los mejores. Si deseas conocer más sobre él, puedes visitar algunos de sus blogs, que cubren aspectos como diseño gráfico, diseño de ropa, y otros.

He visitado últimamente con atención las webs y blogs de Gino Orlandi y puedo afirmar claramente que ha ampliado sobremanera mis expectativas sobre lo que un artista puede hacer y conseguir en Internet. Nosotros, artistas plásticos, pintores, diseñadores, tenemos en la red numerosas posibilidades disponibles para desplegar nuestra creatividad y para obtener una remuneración adecuada por nuestros trabajos. Eso sí, trabajando duro y poniendo sobre la mesa nuestros mejores recursos e inventiva. Pero podemos realmente aprovecharnos de esas posibilidades. Expertos como Gino Orlandi conocen muchas maneras útiles de hacerlo.

¿Quién es Gino Orlandi? Es un artista, diseñador gráfico y empresario en Internet. Durante bastantes años ha tenido la doble experiencia online de un diseñador y de un emprendedor. Siempre ha tenido claro el doble aspecto que comporta todo negocio: creación/producción/calidad y márketing/branding/venta. Si alguno de estos componentes falla, nuestra aventura profesional fracasará a largo plazo. He mencionado una palabra clave: "branding", la ciencia de la creación y construcción de marcas. Contruir una marca para nosotros mismos, como artistas, es básico. Incluso el nombre de cualquier artista importante puede considerarse una "marca"; de hecho es así. Gino Orlandi considera el "branding" como algo extraordinariamente importante para vender online con éxito y de forma sostenida, una piedra angular para triunfar en el márketing en Internet, también para los artistas plásticos.

CÓMO VENDER ARTE EN INTERNET

Gino Orlandi ha publicado recientemente un libro electrónico en inglés, un ebook, con el título FUEL FOR ART, una guía sobre cómo vender arte en Internet, en inglés HOW TO SELL ART ONLINE. En este libro Orlandi pone mucho énfasis en cómo construir y gestionar una "marca" de éxito por parte de los artistas plásticos. Podemos leer: "Artista, ¡construye una marca para ti mismo! ¿Acaso eres plenamente consciente de que representas una marca? Deberías desarrollar una memorable y efectiva identidad de marca para darte a conocer como un artista profesional, importante y solvente, que pueda ser considerado seriamente. FUEL FOR ART enseña cómo hacerlo, y lo hace desplegando una gran cantidad de consejos extraídos de muchos años de experiencia personal y empresarial." Este ebook, FUEL FOR ART, se enfoca en todos los apectos importantes en los cuales debe enfocarse cualquier artista para introducirse en el mercado y vender sus creaciones con garantías de éxito: los mejores sitios y webs donde vende arte online, las múltiples formas para exponer nuestro arte y cómo hacerlo eficazmente, cómo facilitar las compras a los clientes, como elegir el "nicho" y la temática en la que nos agradaría ubicarnos, porque, como Orlandi afirma "a fin de cuentas tú decides qué pintar, pero considera seriamente en cualquier caso la temática concreta de tus pinturas si deseas vender consistentemente arte en Internet"...

Como he escrito anteriormente, la creatividad, talento e inventiva de Gino Orlandi sobre cómo vender arte en Internet ha abierto para mí nuevas vías y oportunidades como artista, la mayoría de las cuales no conocía y de las que permanecía al margen. Por citar sólo un ejemplo: gracias a él he sabido de la existencia de un extraordinario sitio (y de bastantes más parecidos) llamado www.zazzle.com, y ahora mismo estoy empezando a exponer mis obras ahí.

Siguiendo el ejemplo de Gino Orlandi, podemos darnos cuenta de que si deseamos vender arte en Internet de forma seria, debemos prestar mucha atención a aspectos como el márketing y el branding, la construcción de marca. Incluso es importante también que prestemos atención a aspectos como puede ser el de atraer hacia nuestras webs o blogs el mayor número posible de visitantes y potenciales compradores, todo lo cual es explicado de forma pormenorizada en el ebook de Orlandi, FUEL FOR ART, sobre CÓMO VENDER ARTE EN INTERNET. Para todos aquellos artistas que posean un nivel básico de inglés, leer esta publicación es una gran inversión, sin duda. Ciertamente, Gino Orlandi conoce a fondo aquello de lo que habla, cómo vender arte online. Sus websites y blogs son mundialmente conocidos, y él mismo es un famoso artista y diseñador. Incluso es seguido puntualmente en su carrera artística y empresarial por su propio club de fans, que consideran muy valiosas sus propuestas y consejos. Porque, como ya hemos apuntado, Orlandi habla desde su muy profunda y valiosa experiencia, adquirida a través de pruebas y errores, experimentando durante mucho tiempo en su campo. Como diseñador, también ha escrito un libro electrónico, un ebook, sobre cómo empezar a diseñar tu propia ropa y desarrollar tu propia marca en este ámbito. Este ebook, en inglés, lleva por título HOW TO START A CLOTHING LINE.

Si verdaderamente deseamos vender los "productos" de nuestra creatividad, debemos necesariamente tomar en consideración aspectos que aparentemente son menos "espirituales", como aprender las oportunas técnicas de venta en Internet y saber cómo empezar a construir una marca. A largo plazo, todo esto no puede sino hacer más fuerte nuestra determinación para conseguir nuestros objetivos en la carrera que hemos elegido. Debemos aprender a conocer el mercado en el cual deseamos vender nuestro trabajo, y debemos empezar a practicar con técnicas que han probado ser útiles a través de años de experiencia. Creo honestamente que una de las mejores maneras para conseguir todo ello es seguir el ejemplo que marcan personas como Gino Orlandi, que ha recogido durante muchos años las mejores de esas técnicas sobre cómo vender arte en Internet y fuera de Internet. Y todo esto puede apreciarse visitando sus websites y blogs o leyendo sus ebooks.

Juan Bielsa

sábado 29 de noviembre de 2008

Baroja. Sobria poesía en la novela.

Retrato de Pío Baroja

Los caudillos de 1830

Lacy paseaba durante las horas de sol por el campo y por la huerta de Gastizar. Subía con Miguel a un manzanal en un alto, y se sentaba sobre algún montón de hierba seca.

Desde allá, la antigua casa solariega parecía rejuvenecerse, galvanizarse por arte mágico, cuando le daban los rayos del sol. Las viejas piedras de Gastizar se doraban, las vidrieras centelleaban y lanzaban dardos, el dragón de la veleta se agitaba en el aire azul...

Al caer de la tarde el caserón parecía desde arriba un inmenso dado de oro; luego al inclinarse más los rayos solares, adquiría un tono de púrpura y parecía algo irreal y fantástico... De pronto el sol se ponía detrás de un robledal, y en un instante desaparecía la llamarada. Al momento en el valle todo era oscuridad, frialdad, melancolía.

Lacy suspiraba y volvía a Gastizar...

En la sala de Gastizar había siempre por aquella época jarrones con inmensos ramos de crisantemos. Era uno de los lujos que madama de Aristy gustaba tener en su casa.

Mezclados con los crisantemos, madama de Aristy ponía matas de heliotropo que perfumaban la estancia.

Muchas noches Alicia y Miguel tocaban alguna sonata, de violín y piano, de Beethoven, y se le veía a Lacy escuchar muy conmovido con la cara llena de lágrimas.

Pío Baroja
Los caudillos de 1830

Pío Baroja, gran poeta

Pío Baroja (Vera de Bidasoa, Navarra, 1872 - Madrid, 1956) es sin ninguna duda uno de los mejores novelistas en castellano de todos los tiempos. El texto literario que publico de él en este post lo he extraído de un libro de texto de infancia. Sus autores son José García López y Carmen Pleyán. Por cierto, Carmen Pleyán figuraba como autora en la mayoría de textos de Lenguaje en los que estudié. Sin duda, fue una extraordinaria pedagoga y divulgadora.

En el libro mencionado los autores citados apuntan: "En este fragmento se ofrece un ejemplo de la vena lírica de Baroja. Su sentido del paisaje lo convierte en uno de los mejores poetas de su generación."

Estoy de acuerdo. Aunque Baroja escribió pocos versos, y aunque éstos apenas tienen interés para nosotros, encontramos en sus novelas maravillosas descripciones poéticas de paisajes y sentimientos. En los momentos en los que la omnipresente acción de las novelas de Baroja se relaja o se remansa, suele aparecer con frecuencia una luz y una voz poética que transfigura mágicamente todo cuanto toca, tierras y hombres. En estos oasis de lirismo Pío Baroja nos asombra con su profunda y auténtica poesía; se convierte en un excelso poeta. Escribe poesía en prosa; sobria, elegante, sugeridora, de ritmo hondo.

Todavía recuerdo cuando, en mi adolescencia, leí La casa de Aizgorri. Quedé deslumbrado con las descripciones poéticas que Baroja hacía del paisaje vasco. Uno se sentía inmerso entre los prados de un verde intenso, o escuchando las tenaces lloviznas de la tierra vasca, o viviendo en la intimidad de los caseríos.

Sí. Baroja: gran poeta en prosa.

Juan Bielsa

domingo 9 de noviembre de 2008

La paz que se anhela

La tarde de lluvia, transcurriendo en una modesta casa en el campo, nos conduce a la isla de la serenidad. Lluvia lenta, pacífica, contemplativa. Lluvia que invita a apoyar la vida sobre columnas firmes, reales. Medita cada tranquilo pensamiento en su remanso, meditan, tras la ventana, cereceras, higueras, laureleros..., roseras y árboles del paraíso, y también meditan, húmedos, los hermosos bancos de piedra que construyó mi padre, y el cielo calmo y los sembrados, y meditan los montes recostados en la lejanía, perdido su color. Todo acoge en su meditación frescor y caricias, las gotas despiertan destellos, amores, con sus labios. Olvidada inocencia...

En un momento, que se instaura sin tiempo, se abren puertas profundas, y nuestro interior nos habla de mundos olvidados y posibles. E intuimos con claridad el exceso pesado de todas nuestras dispersiones en la vida, caminos innumerables que recorrimos y que no consiguieron aportar la paz que se anhela.

La gata, cerca de la vieja estufa, dormita en una posición inverosímil, feliz en su yoga inmaculado, oyendo la música de la lluvia, quizá. Yo he querido leer, he querido pintar, y he leído y he pintado, como en sueños, envuelto en una luz silenciosa, pero lo he dejado todo, al fin. He desembocado, absorto, en el ritmo y la hondura misteriosa de la tarde-lluvia.

Así, inmóvil, sentado en la silla pequeña de madera, instalado en el supremo lujo del silencio, uno contempla la serenidad de los espacios, se es el cuerpo de la lluvia, se viaja con la lluvia, uno se transforma en nogueras solitarias tras las cortinas de gotas y, en la viñas, en sarmientos firmemente unidos a la vid. Hay charcos de agua clara en los caminos que se adentran en los vallejos poblados de pinares, reino de la soledad.

Juan Bielsa

 

viernes 5 de septiembre de 2008

Carmelo Valero Planas, cantautor

Carmelo Valero Planas

CARMELO VALERO PLANAS
SIN PRETENSIONES, un cd repleto de poesía y belleza
donde se incluye la canción en castellano-aragonés "No saluda"

Carmelo Valero Planas, cantautor nacido en Andorra pero que ya lleva muchos años en la Liguria italiana trabajando como profesor de español, ha publicado un nuevo CD de música, que lleva por título SIN PRETENSIONES.

La trayectoria como cantautor de Carmelo Valero ya es considerablemente larga, con muchos y excelentes trabajos musicales concretados en varios cedés de música. También ha realizado giras musicales por numerosos países; ha cantado entre otros lugares en ciudades y pueblos de Italia, en Estambul, en Kenia, en las islas Maldivas, en Trinidad-Tobago...

Como no podía ser de otra manera, Carmelo Valero ha cantado también en su localidad natal, Andorra de Teruel, en bastantes ocasiones, en conciertos que siempre cuentan con una gran acogida popular. El cantautor andorrano muestra en todo momento una auténtica pasión y un amor gigante por Andorra, la Tierra Baja y por Aragón entero.

En este nuevo CD pueden escucharse canciones tan hermosas como QUISIERA..., RETRATO, RAÍCES, LO QUE ME FALTA, LLÀGRIMES DE TARDOR... En realidad es muy difícil señalar “los mejores” temas del disco, por la excelente calidad de todos ellos, y cada cual puede encontrar sus particulares joyas; algunas canciones tienen un delicado, para mí exquisito, punto romántico (particularmente, éstas son mis preferidas, que escucho una y otra vez sin cansarme), otras un inteligente tono irónico, pero todas comparten el amor por Aragón y la poesía. En realidad Carmelo Valero es un poeta total, un auténtico trovador contemporáneo.

En el CD se incluye la canción NO SALUDA, cuya letra corresponde a un poema mío con el mismo título. Este poema lo escribí originalmente en aragonés común y lo publiqué en la revista FUELLAS, publicada en Huesca por el CONSELLO D’A FABLA ARAGONESA, acompañado de unas hermosas ilustraciones de Francho Nagore, gran poeta, artista y lingüista. Algún año después hice una traducción de este poema al castellano-aragonés (en este caso a un castellano-aragonés muy castellanizado, mucho más que otros poemas míos escritos en esta modalidad). Esta traducción se publicó en CIERZO, revista mensual andorrana.

De esta forma, curiosamente, NO SALUDA sale musicado a la luz pública en castellano-aragonés y no en aragonés común, en que fue escrito el original. Es necesario decir que Carmelo Valero, lógicamente, no habla en aragonés común, pero como un gran número de andorranos ama y emplea siempre que le es posible (ya que reside en Génova) las palabras y giros de nuestra modalidad lingüística particular, tan rica y por desgracia tan en peligro de desaparecer.

En cuanto al balance final del trabajo musical del que estamos hablando, como autor de la letra de una de las canciones, solamente me cabe decir, con la mayor objetividad de la que soy capaz, que el CD es en su conjunto magnífico, para mí sin duda una verdadera joya, un feliz hallazgo, donde Carmelo Valero nos muestra su completa maestría como artista. Solamente es necesario escuchar los temas para poder comprobarlo. Y en lo que respecta a la canción NO SALUDA únicamente puedo decir que es maravillosa, deliciosa, integrándose muy bien con el resto de las composiciones que integran el disco.

Y no es nada fácil que yo pueda explayarme con tal cantidad de elogios, ya que soy extremadamente exigente en todo lo relativo a música y canciones. Cada uno de nosotros tiene sus particulares ideas sobre arte. En mi caso creo profundamente que la POESÍA, la MÚSICA y la DANZA conforman la cima de la belleza y de las realizaciones del género humano, son las reinas sagradas de todas las ARTES.

Más abajo, publico la letra de la canción NO SALUDA tal como aparece en el disco, que solamente añade al poema que publiqué en CIERZO los dos últimos estribillos.

Juan Bielsa

NO SALUDA

Era niño y yaya con tú pasiaba
por los caminos blancoamarillos de Piagordo.
Las calmas rayadas del sol a la tardada
hacían bonicos los recuerdos.
Entonces me icibas amorosa
que calía saludar con una sonrisa, con adioses,
al labrador que volvía
con una jada de sudores al hombro,
u a las mujeres que descansaban un poquico
a lo que remataba la luz,
como en una iglesia del yermo.

(Estribillo) Y yo sonreía y vantaba la manica
haciendo tal como me icibas
pa’ saludar a todos.

Y me icibas querida abuela
en el paseo amarillenco cuajau de tardada
que a los perros abandonaus
y a los gatos perdidos y a culebras
y a los esfardachos gigantes
que atraviesan los caminos
sobre el duro polvo blanquinoso d’esta tierra,
calía de seguida espantá-los
con rabia y piedras.
Me icibas... ¡ay querida yaya buena!
cuando àun estabas con mí y con ellos.

(Estribillo) Y yo sonreía y vantaba la manica
haciendo tal como me icibas
pa’ saludar a todos.

He vuelto hoy a pasiar en silencio
por los caminos de la infancia.
Las colores amarillas son otras
colores amarillas.
El tiempo ha saturau d’imágenes mis ojos.
Días y noches s’han clavau en la carne
como un hierro rusiente.

He vuelto hoy y he saludau
con un crostón d’afecto y pan,
con una sonrisa,
al perro abandonau de ojos cachos,
de ojos dibujando feredá y hambre,
lo he saludau como a un igual sobre esta tierra,
como asoven se saludan los amigos,
como icibas yaya que hiciese con los hombres
l’he dau lo que tenía.

He vuelto hoy y he saludau
con caricias verdaderas,
con las caricias que los hombres quisiesen
y asoven no tienen,
a unos gaticos perdidos y amagaus
entre las espigas verdes de los trigales,
entre el sol cansau y los faraboles de mayo,
y he dejau que sus zarpicas
me subiesen por los pies y por la boca.
La gata desde el camino me miraba
más comprensiva que los humanos,
con la sabiduría que los humanos quisiesen
y asoven no tienen.

(Estribillo) Y yo sonreía y vantaba la manica
haciendo tal como me icibas
pa’ saludar a todos.

He vuelto al fin hacia las casas
ligeramente royiscas sobre los tejaus,
ya cansau,
zarrando a medias los ojos
contra un sol eslanguido.
M’he alpartau y he dejau paso
a unas mujeres y a unos niños
que aprovechaban la ultìma frescor del día.
M’he alpartau maquinal,
dejando el espacio necesario,
contemplando mientras tanto con cansera
la extraña forma penumbrosa de las cosas,
el deseo sulsido de las cosas,
y ya en la honda contemplación
solamente m’ha sorprendido,
solamente m’ha anguniau
la voz d’un niño que ya m’había encontrau,
una voz acusatoria,
un reproche sincero de niño:
“¡No saluda!”