miércoles, 4 de marzo de 2009

El hada encarnada, pintura de Juan Bielsa

El hada encarnada, pintura de Juan Bielsa

El hada encarnada
Óleo sobre tabla, 60.5 x 76 cm
© Juan Bielsa

Esta pintura
el pintor la guarda para sí
info@juanbielsa.com

En mi arte la feminidad, en sentido amplio, es muy importante. Yo hablo como hombre, pero creo que los valores que generalmente asociamos a la femineidad son los que necesitamos en nuestro tiempo. Con el paso de los años, mi visión de la realidad ha derivado hacia posiciones más "femeninas". Sería difícil explicarlo con total claridad, pero puedo decir simplemente que cada vez me apasiona más observar las cosas con una mirada que yo considero que corresponde a lo femenino, a mi parte femenina. Aunque yo sea hombre.

Sí, creo que mi amor por lo contemplativo tiene aspectos femeninos. Y mis creaciones artísticas reflejan esa realidad. Comprendo un determinado mundo femenino y me es cada vez más difícil entender determinados mundos y "modelos" masculinos. Por otra parte, mi "mundo femenino" seguramente tampoco sería entendido por bastantes mujeres, y muy posiblemente sería asimilable a un mundo idealizado. ¡Qué podría hacer! Ese es el mundo que amo. Cada persona tiene sus orígenes e influencias, en muchos casos también literarias y filosóficas. En mi caso la influencia del mundo provenzal y los trovadores es importante. En la antigua Provenza, las mujeres ocupaban socialmente un lugar preeminente, y en aquel tiempo se desarrolló una idea de la femineidad que todavía ejerce su hechizo e influencia sobre nosotros. No se trata aquí de amor romántico, sino de una plena valoración de lo femenino.

En mi arte pueden encontrarse algunas claves y constantes, entre ellas la contemplación y la femineidad. En mis trabajos, estos dos aspectos se funden en ocasiones en uno sólo. Para mí, sin ningún género de dudas, la contemplación constituye la suprema felicidad. Pero esta contemplación necesita el frescor de la femineidad, necesita vida y amor, necesita una belleza interior y también la belleza de los sueños. Una mujer es bella simplemente cuando cuida y valora su femineidad. Y creo que un hombre es bello cuando contempla lo femenino con respeto y admiración.

El arte es muchas cosas a la vez: materia jugando, mística, filosofía, ritmo, poesía, meditación... Yo pinto hadas, esfinges, pinto una idealizada belleza que pueda transmitir un amor contemplativo, felicidad, un paraíso amable. Precisamente, para mí, un auténtico paraíso se conformaría de contemplación y amor, y la mujer tiene mucho que decir sobre estas dos cosas. Creo que mi arte es femenino, en todo caso se conforma a lo que yo puedo considerar femenino; es muy posible que otras muchas personas no estén de acuerdo con mis consideraciones al respecto, lo cual me parece perfecto.

Sin duda alguna, este mundo nuestro, en los complicados momentos actuales, necesita el pleno desarrollo del potencial de la mujer, necesita femineidad, visiones femeninas de un futuro mejor. El futuro, sin duda, es femenino: compasión, contemplación, amplia comprensión, amor.

Juan Bielsa

sábado, 29 de noviembre de 2008

Baroja. Sobria poesía en la novela.

Retrato de Pío Baroja

Los caudillos de 1830

Lacy paseaba durante las horas de sol por el campo y por la huerta de Gastizar. Subía con Miguel a un manzanal en un alto, y se sentaba sobre algún montón de hierba seca.

Desde allá, la antigua casa solariega parecía rejuvenecerse, galvanizarse por arte mágico, cuando le daban los rayos del sol. Las viejas piedras de Gastizar se doraban, las vidrieras centelleaban y lanzaban dardos, el dragón de la veleta se agitaba en el aire azul...

Al caer de la tarde el caserón parecía desde arriba un inmenso dado de oro; luego al inclinarse más los rayos solares, adquiría un tono de púrpura y parecía algo irreal y fantástico... De pronto el sol se ponía detrás de un robledal, y en un instante desaparecía la llamarada. Al momento en el valle todo era oscuridad, frialdad, melancolía.

Lacy suspiraba y volvía a Gastizar...

En la sala de Gastizar había siempre por aquella época jarrones con inmensos ramos de crisantemos. Era uno de los lujos que madama de Aristy gustaba tener en su casa.

Mezclados con los crisantemos, madama de Aristy ponía matas de heliotropo que perfumaban la estancia.

Muchas noches Alicia y Miguel tocaban alguna sonata, de violín y piano, de Beethoven, y se le veía a Lacy escuchar muy conmovido con la cara llena de lágrimas.

Pío Baroja
Los caudillos de 1830

Pío Baroja, gran poeta

Pío Baroja (Vera de Bidasoa, Navarra, 1872 - Madrid, 1956) es sin ninguna duda uno de los mejores novelistas en castellano de todos los tiempos. El texto literario que publico de él en este post lo he extraído de un libro de texto de infancia. Sus autores son José García López y Carmen Pleyán. Por cierto, Carmen Pleyán figuraba como autora en la mayoría de textos de Lenguaje en los que estudié. Sin duda, fue una extraordinaria pedagoga y divulgadora.

En el libro mencionado los autores citados apuntan: "En este fragmento se ofrece un ejemplo de la vena lírica de Baroja. Su sentido del paisaje lo convierte en uno de los mejores poetas de su generación."

Estoy de acuerdo. Aunque Baroja escribió pocos versos, y aunque éstos apenas tienen interés para nosotros, encontramos en sus novelas maravillosas descripciones poéticas de paisajes y sentimientos. En los momentos en los que la omnipresente acción de las novelas de Baroja se relaja o se remansa, suele aparecer con frecuencia una luz y una voz poética que transfigura mágicamente todo cuanto toca, tierras y hombres. En estos oasis de lirismo Pío Baroja nos asombra con su profunda y auténtica poesía; se convierte en un excelso poeta. Escribe poesía en prosa; sobria, elegante, sugeridora, de ritmo hondo.

Todavía recuerdo cuando, en mi adolescencia, leí La casa de Aizgorri. Quedé deslumbrado con las descripciones poéticas que Baroja hacía del paisaje vasco. Uno se sentía inmerso entre los prados de un verde intenso, o escuchando las tenaces lloviznas de la tierra vasca, o viviendo en la intimidad de los caseríos.

Sí. Baroja: gran poeta en prosa.

Juan Bielsa

domingo, 9 de noviembre de 2008

La paz que se anhela

La tarde de lluvia, transcurriendo en una modesta casa en el campo, nos conduce a la isla de la serenidad. Lluvia lenta, pacífica, contemplativa. Lluvia que invita a apoyar la vida sobre columnas firmes, reales. Medita cada tranquilo pensamiento en su remanso, meditan, tras la ventana, cereceras, higueras, laureleros..., roseras y árboles del paraíso, y también meditan, húmedos, los hermosos bancos de piedra que construyó mi padre, y el cielo calmo y los sembrados, y meditan los montes recostados en la lejanía, perdido su color. Todo acoge en su meditación frescor y caricias, las gotas despiertan destellos, amores, con sus labios. Olvidada inocencia...

En un momento, que se instaura sin tiempo, se abren puertas profundas, y nuestro interior nos habla de mundos olvidados y posibles. E intuimos con claridad el exceso pesado de todas nuestras dispersiones en la vida, caminos innumerables que recorrimos y que no consiguieron aportar la paz que se anhela.

La gata, cerca de la vieja estufa, dormita en una posición inverosímil, feliz en su yoga inmaculado, oyendo la música de la lluvia, quizá. Yo he querido leer, he querido pintar, y he leído y he pintado, como en sueños, envuelto en una luz silenciosa, pero lo he dejado todo, al fin. He desembocado, absorto, en el ritmo y la hondura misteriosa de la tarde-lluvia.

Así, inmóvil, sentado en la silla pequeña de madera, instalado en el supremo lujo del silencio, uno contempla la serenidad de los espacios, se es el cuerpo de la lluvia, se viaja con la lluvia, uno se transforma en nogueras solitarias tras las cortinas de gotas y, en la viñas, en sarmientos firmemente unidos a la vid. Hay charcos de agua clara en los caminos que se adentran en los vallejos poblados de pinares, reino de la soledad.

Juan Bielsa

 

viernes, 5 de septiembre de 2008

Carmelo Valero Planas, cantautor

Carmelo Valero Planas

CARMELO VALERO PLANAS
SIN PRETENSIONES, un cd repleto de poesía y belleza
donde se incluye la canción en castellano-aragonés "No saluda"

Carmelo Valero Planas, cantautor nacido en Andorra pero que ya lleva muchos años en la Liguria italiana trabajando como profesor de español, ha publicado un nuevo CD de música, que lleva por título SIN PRETENSIONES.

La trayectoria como cantautor de Carmelo Valero ya es considerablemente larga, con muchos y excelentes trabajos musicales concretados en varios cedés de música. También ha realizado giras musicales por numerosos países; ha cantado entre otros lugares en ciudades y pueblos de Italia, en Estambul, en Kenia, en las islas Maldivas, en Trinidad-Tobago...

Como no podía ser de otra manera, Carmelo Valero ha cantado también en su localidad natal, Andorra de Teruel, en bastantes ocasiones, en conciertos que siempre cuentan con una gran acogida popular. El cantautor andorrano muestra en todo momento una auténtica pasión y un amor gigante por Andorra, la Tierra Baja y por Aragón entero.

En este nuevo CD pueden escucharse canciones tan hermosas como QUISIERA..., RETRATO, RAÍCES, LO QUE ME FALTA, LLÀGRIMES DE TARDOR... En realidad es muy difícil señalar “los mejores” temas del disco, por la excelente calidad de todos ellos, y cada cual puede encontrar sus particulares joyas; algunas canciones tienen un delicado, para mí exquisito, punto romántico (particularmente, éstas son mis preferidas, que escucho una y otra vez sin cansarme), otras un inteligente tono irónico, pero todas comparten el amor por Aragón y la poesía. En realidad Carmelo Valero es un poeta total, un auténtico trovador contemporáneo.

En el CD se incluye la canción NO SALUDA, cuya letra corresponde a un poema mío con el mismo título. Este poema lo escribí originalmente en aragonés común y lo publiqué en la revista FUELLAS, publicada en Huesca por el CONSELLO D’A FABLA ARAGONESA, acompañado de unas hermosas ilustraciones de Francho Nagore, gran poeta, artista y lingüista. Algún año después hice una traducción de este poema al castellano-aragonés (en este caso a un castellano-aragonés muy castellanizado, mucho más que otros poemas míos escritos en esta modalidad). Esta traducción se publicó en CIERZO, revista mensual andorrana.

De esta forma, curiosamente, NO SALUDA sale musicado a la luz pública en castellano-aragonés y no en aragonés común, en que fue escrito el original. Es necesario decir que Carmelo Valero, lógicamente, no habla en aragonés común, pero como un gran número de andorranos ama y emplea siempre que le es posible (ya que reside en Génova) las palabras y giros de nuestra modalidad lingüística particular, tan rica y por desgracia tan en peligro de desaparecer.

En cuanto al balance final del trabajo musical del que estamos hablando, como autor de la letra de una de las canciones, solamente me cabe decir, con la mayor objetividad de la que soy capaz, que el CD es en su conjunto magnífico, para mí sin duda una verdadera joya, un feliz hallazgo, donde Carmelo Valero nos muestra su completa maestría como artista. Solamente es necesario escuchar los temas para poder comprobarlo. Y en lo que respecta a la canción NO SALUDA únicamente puedo decir que es maravillosa, deliciosa, integrándose muy bien con el resto de las composiciones que integran el disco.

Y no es nada fácil que yo pueda explayarme con tal cantidad de elogios, ya que soy extremadamente exigente en todo lo relativo a música y canciones. Cada uno de nosotros tiene sus particulares ideas sobre arte. En mi caso creo profundamente que la POESÍA, la MÚSICA y la DANZA conforman la cima de la belleza y de las realizaciones del género humano, son las reinas sagradas de todas las ARTES.

Más abajo, publico la letra de la canción NO SALUDA tal como aparece en el disco, que solamente añade al poema que publiqué en CIERZO los dos últimos estribillos.

Juan Bielsa

NO SALUDA

Era niño y yaya con tú pasiaba
por los caminos blancoamarillos de Piagordo.
Las calmas rayadas del sol a la tardada
hacían bonicos los recuerdos.
Entonces me icibas amorosa
que calía saludar con una sonrisa, con adioses,
al labrador que volvía
con una jada de sudores al hombro,
u a las mujeres que descansaban un poquico
a lo que remataba la luz,
como en una iglesia del yermo.

(Estribillo) Y yo sonreía y vantaba la manica
haciendo tal como me icibas
pa’ saludar a todos.

Y me icibas querida abuela
en el paseo amarillenco cuajau de tardada
que a los perros abandonaus
y a los gatos perdidos y a culebras
y a los esfardachos gigantes
que atraviesan los caminos
sobre el duro polvo blanquinoso d’esta tierra,
calía de seguida espantá-los
con rabia y piedras.
Me icibas... ¡ay querida yaya buena!
cuando àun estabas con mí y con ellos.

(Estribillo) Y yo sonreía y vantaba la manica
haciendo tal como me icibas
pa’ saludar a todos.

He vuelto hoy a pasiar en silencio
por los caminos de la infancia.
Las colores amarillas son otras
colores amarillas.
El tiempo ha saturau d’imágenes mis ojos.
Días y noches s’han clavau en la carne
como un hierro rusiente.

He vuelto hoy y he saludau
con un crostón d’afecto y pan,
con una sonrisa,
al perro abandonau de ojos cachos,
de ojos dibujando feredá y hambre,
lo he saludau como a un igual sobre esta tierra,
como asoven se saludan los amigos,
como icibas yaya que hiciese con los hombres
l’he dau lo que tenía.

He vuelto hoy y he saludau
con caricias verdaderas,
con las caricias que los hombres quisiesen
y asoven no tienen,
a unos gaticos perdidos y amagaus
entre las espigas verdes de los trigales,
entre el sol cansau y los faraboles de mayo,
y he dejau que sus zarpicas
me subiesen por los pies y por la boca.
La gata desde el camino me miraba
más comprensiva que los humanos,
con la sabiduría que los humanos quisiesen
y asoven no tienen.

(Estribillo) Y yo sonreía y vantaba la manica
haciendo tal como me icibas
pa’ saludar a todos.

He vuelto al fin hacia las casas
ligeramente royiscas sobre los tejaus,
ya cansau,
zarrando a medias los ojos
contra un sol eslanguido.
M’he alpartau y he dejau paso
a unas mujeres y a unos niños
que aprovechaban la ultìma frescor del día.
M’he alpartau maquinal,
dejando el espacio necesario,
contemplando mientras tanto con cansera
la extraña forma penumbrosa de las cosas,
el deseo sulsido de las cosas,
y ya en la honda contemplación
solamente m’ha sorprendido,
solamente m’ha anguniau
la voz d’un niño que ya m’había encontrau,
una voz acusatoria,
un reproche sincero de niño:
“¡No saluda!”

martes, 15 de julio de 2008

Sólo bellísima

Pintura original de Juan Bielsa

Barco del tesoro en el mar de la mente
Óleo sobre tabla, 54 x 65 cm
Pintura original de Juan Bielsa

Nunca he visitado Galicia.
Tal vez nunca visite Galicia.
Pero he habitado _puedo jurarlo_
una Galicia de palabras. Amo
una Galicia de poetas.

Tal vez mis ojos
no contemplen nunca mi paraíso
atlántico, pero he escuchado
en las largas tardes lentas
lloviznas amando como labios
en las calles de Santiago,
gotas sonando como música
en un país de lluvia.
Rosalía era la princesa
de mis libros escolares.

Tal vez nunca visite la piedra
y la niebla desnudas,
las tierras como barcos
adentrándose en los mares.
Pero he vivido en pazos de palabras
con tactos de alma húmeda,
con barandas amadas
por el musgo,
Galicia en pura esencia,
sin tiempo y flotando en lo imposible,
Galicia sin escarnio y sin heridas,
sólo bellísima.

Desde Galicia partieron muchas veces
las rutas de mis sueños,
y barcos de niebla
zarpaban en las noches
en busca de El Dorado de la fantasía
hacia países que jamás fueron hollados
por el odio, que sólo existen
en los mapas de lo bello :
Irlandas regidas por las hadas,
Cornualles, tierra de los caballeros de la luz,
Bretañas míticas, Escocias íntimas
acariciadas por el cielo,
Islandias de sagas,
elfos y ballenas legendarias,
Groenlandias del fin del mundo,
donde Erik el Rojo quiso construir,
en el hielo, un paraíso,
Vinlandias con sus vides, lejos,
más allá de todo confín.

Desde Galicia partió siempre
una magia de distancias, el pájaro
de oro de la reina del infinito.
Galicia en viaje siempre
hacia todo lo íntimo y lejano,
hogar de la sagrada Poesía.
Galicia nació de sus poetas,
Galicia son paisajes de palabras,
lluvia suave cantando
en las calles del alma.

Juan Bielsa

 

Nota.- Poema traducido del original en aragonés por el autor. Si tienes interés por mi obra poética en aragonés, puedes consultar mi blog Artebielsa.

Contacto.- Si deseas ponerte en contacto conmigo por cualquier motivo no tienes más que escribir a cualquiera de las siguientes direcciones de correo:
pintura @ juanbielsa.com
jnbielsa @ yahoo.es

Contesto a TODAS las personas que me escriben con la mayor rapidez posible. Gracias.

 

miércoles, 9 de julio de 2008

Elecciones

Cuando miro de forma retrospectiva en el tiempo, puedo comprobar que en mi vida he hecho muchas buenas elecciones, pero también... cuántas elecciones incomprensibles, malas elecciones.

La vida es como un gigantesco muestrario, y estamos eligiendo constantemente con qué nos quedamos, qué incorporamos, qué desechamos.

Qué importante es saber elegir lo más conveniente, lo más deseable no en el instante, sino en la balanza total de nuestra vida. La gratificación momentánea es importante también, no es minimizable, pero si no se encuadra en un marco más amplio de todo aquello que más nos conviene a largo plazo, puede ser fuente de mucho dolor.

Un blog tiene sentido si se dice la verdad. Bien, mi verdad es que en mi vida me he equivocado muchas veces y además en ocasiones en cuestiones fundamentales. Hoy, evidentemente, ya no haría lo mismo si tuviese veinte años. Sobre todo en aquellas áreas clave sobre las que se asientan los andamiajes del sentido de la vida, de la felicidad y la paz. Rectificar es difícil, y se va haciendo más difícil con el tiempo.

Sí, ¡cuántas malas decisiones! ¡Qué pena! Sobre todo qué pena cuando ya ha pasado tanto tiempo. ¡Qué importante es el tiempo! Sí, efectivamente, el tiempo es la vida, y malgastar una sola hora en lo inconveniente es malgastar la vida.

¿Qué es lo conveniente, qué lo inconveniente? No, no todo es blanco o negro, y los errores constituyen un importante motor en la vida. Todo esto es verdad. Y, sin embargo, el tiempo pasa, y se amontonan lo oscuro y el bagaje de equivocaciones, cada vez más difícilmente eludibles, con sus semillas germinando por doquier. Buda tenía razón, cada deseo y cada acción, cada opción, conllevan su reguero inevitable de consecuencias. Por eso es tan importante saber elegir con discernimiento, intentarlo al menos. Porque las penalizaciones que nos infligimos a nosotros mismos y que podemos infligir a los demás por no hacerlo así son tremendas.

Yo creo que vivimos dos vidas. La que vivimos realmente y aquella otra que pudo haber sido y no fue y no es. La vida que observamos con los ojos, con su abrumadora carga de inevitabilidad y gravedad, y aquella otra en la que pudieron haber germinado espléndidamente nuestros sueños, y que ya se va perdiendo en la lejanía, inalcanzable.

Yo creo que en un blog se escribe para intentar decir la verdad.

Gracias doy a Dios por todas aquellas elecciones que hice en el pasado y que me han conducido por caminos de felicidad, que me han llevado en muchas ocasiones a ser generoso hacia los demás.

Pero cuánto, cuánto pesan las malas decisiones, las malas elecciones. Qué peso tan gigantesco han ido acumulando sobre mis hombros a través de los años. Sí, Buda tenía razón, no hay forma de eludir las consecuencias de cualquier acción. Su fruto y su peso, bueno o malo, leve o abrumador, siempre llega, puntual como cada segundo de la vida.

Juan Bielsa

 

jueves, 12 de junio de 2008

La era del petróleo se ha acabado

El petróleo es un recurso escaso

No es relevante que el petróleo todavía tenga que jugar un papel básico en la economía mundial durante veinte o treinta años más para considerar que la era del petróleo ya ha acabado.

Lo trágico del caso es que nuestros gobernantes no hayan cumplido con su obligación de prever y paliar la situación que el mundo está viviendo en materia energética. No, no se está pidiendo que un gobernante sea una suerte de pitoniso, sino que hubiese sido bueno que se hubiese aprendido a analizar inteligentemente los datos que han estado encima de la mesa. Y los datos que apuntaban a la presente situación han estando durmiendo sobre el hule por lo menos desde mediados de la década de los setenta.

Se ha acabado la era del petróleo. Así de claro. Y como decía, es indiferente si éste ha de jugar un papel esencial, todavía, en nuestras economías. Sí, todavía tiene que jugar un papel crucial. Y sin embargo, es necesario reiterar: la era del petróleo se ha acabado. El petróleo ya sólo nos sirve como puente a unas nuevas posibilidades y realidades de futuro. El petróleo es presente y puente, pero ya no es futuro.

Que el petróleo ya no era el futuro ya lo sabíamos, incluso los que no tenemos la responsabilidad de gobernar. Lo que no entraba tanto en las previsiones de la mayoría era la entrada súbita y "a lo grande" de las economías de China, India, Europa Oriental y otros muchos países en el consumo despilfarrador del crudo, a imagen y semejanza de los países hasta la fecha "ricos".

Formo parte de una generación que creció ilustrándose con imágenes de ciudades chinas atiborradas de bicicletas, en donde la mera subsistencia de la población era un objetivo básico en aquellas latitudes. O con imágenes de una India irremediablemente hundida en el atraso económico y tecnológico. Pero todo cambia, no hace falta leer a Heráclito para certificarlo. Nuestro mundo contemporáneo ha cambiado sobremanera en las últimas décadas, el siglo XX dejó de ser lo que era con la caída del muro de Berlín, y fue la visión de la opulenta abundancia de la Europa democrática la que acabó de echarlo realmente abajo. Las tartas gustan a todo el mundo, no sólo a unos privilegiados. Todo el mundo tiene derecho a comer de esas delicias como el que más. Y cada vez se arremolina mayor cantidad de personas ante la mesa. En China e India también gustan de los dulces, aumentando exponencialmente la lista de comensales.

El problema es la tarta. Ahí, en la mesa, ciertamente muy grande, pero insuficiente para tanta multitudinaria avidez. Una tarta-petróleo que no crece a medida que van arribando comensales. Es normal que el pastelero, ante tan descomunal demanda, suba y suba los precios, que suben y suben _como globo_ hasta hacer evidente el problema al que nos enfrentamos : si queremos seguir comiendo todos sabrosas tartas tendremos que idear nuevas recetas. La receta de la tarta del más famoso pastelero ya no da más de sí.

El petróleo ya siempre será un bien escaso para la fabulosa demanda existente. Y las reservas nunca más podrán satisfacer, a unos precios razonables, las crecientes necesidades energéticas. La era del petróleo se acaba. Empieza una transición. Empieza, o debería empezar ya, una gigantesca labor de investigación a todos los niveles y en todos los países para ir descubriendo o mejorando otras formas de energía. Formas de energía, esta vez sí, absolutamente respetuosas con el planeta, absolutamente racionales con el aprovechamiento de los recursos. Es menester ir más allá de lo obvio: los biocombustibles podrían ser una salida fácil, pero suicida. Porque la primera prioridad es alimentar suficientemente a todo ser humano, ese es el primer deber sagrado al que se debe atender.

La era del petróleo se ha acabado. Empieza una nueva era. Un tiempo en el que el ser humano deberá aprender a respetar la naturaleza hasta límites desconocidos e impensables hasta ahora. En el que deberá desplegar como nunca su inventiva y su inteligencia. Empieza un reto gigantesco.

Juan Bielsa

 

martes, 3 de junio de 2008

Microposts

Es de sobra conocido: cuando la gente accede a Internet y lee artículos, noticias o posts en los blogs, la forma de leer es peculiar. Cuando leemos un libro o revista la forma de leer también varía enormemente en función de lo que buscamos en la lectura, pero llegado el caso, si encontramos algo que nos interesa de verdad, reseguimos el texto detenidamente, lo degustamos línea a línea, palabra a palabra, nos demoramos en una sabrosa contemplación. Leyendo en Internet, por lo general se escanea el texto con una cierta rapidez, buscando claves muy puntuales, piezas de información determinadas.

En mi caso, cuando encuentro algún texto que me interesa en la red, intento escanearlo y leerlo muy rápidamente, no me demoro parsimoniosamente en su lectura. Lo que sí hago bastante a menudo es imprimir aquellos textos que contienen información relevante o que merecen ser considerados con detención y profundidad.

No entraré en el tema de si es mejor escribir posts más cortos o más largos en un blog. Pero sí me gustaría decir que seguramente escribir con más frecuencia posts cortos, o incluso minúsculos, no sería mala cosa. Por lo menos, sabremos que si alguien encuentra esa información de su interés, va a leer ese post en su integridad. Es más, hasta el posible que lo lea varias veces, hasta es posible que se le grabe el breve contenido en la cabeza, hasta es posible que la forma de leer ese concreto post se asemeje a la forma en que se lee un libro, con atención, dando la importancia debida a cada palabra, a la puntuación, otorgando dignidad a cada frase.

Un post corto se lee en su integridad si es de algún interés para alguien, de eso podemos estar seguros, y puede contener tanta verdad y profundidad como un post larguísimo, o como todo un libro. ¿Por qué un texto ha de ser prolijo para ser de una gran utilidad, o para ofrecer un goce estético genuino? Mi paisano Baltasar Gracián ya lo enunció en archiconocida frase : "Lo bueno, si breve, dos veces bueno". En su libro "Oráculo manual y arte de prudencia" hay todo un apartado dedicado a reflexionar sobre la concisión y la brevedad, y de las ventajas que en general tienen sobre lo extenso y farragoso.

Los grandes artistas y genios de la humanidad llegaron a su maestría muchas veces por intrincados y complejos caminos, pero la formulación de su arte y su genialidad, en último extremo, siempre se plasmó a través de una economía en la expresión, a través de una reticencia a decir más de lo necesario, a través de la simplicación máxima. Hasta en la plasmación de una bella obra barroca se ha sabido decir sabiamente, en su justo momento: "basta..."

No, no hace falta que un texto sea extenso para ser útil o maravilloso, ni hace falta que una pintura esté llena para apuntar hacia lo absoluto o inexpresable. Una frase o una sola pincelada, si han aprehendido la suprema humildad, pueden transformarse en un evangelio acogiendo potencialidades sin fin.

Todo lo dicho puede ser acertado y apuntar en una buena dirección. Sin embargo, como en todo, queda aún lo más importante, lo esencial: practicarlo. Lo definitivo es la práctica, la praxis, el hecho, el auténtico milagro. Si no, todo puede acabar en humo, en una entelequia, como puede acabar este artículo si no pongo punto y final inmediatamente, porque ya se hace largo y empieza a contradecirse...

Juan Bielsa